Principio de diseño en bodegas modernas donde el flujo de los mostos se gestiona exclusivamente a través de desniveles calculados para evitar la fricción mecánica de las bombas.
Al preservar la integridad física de las partículas en suspensión, se logra un perfil aromático mucho más limpio y una estructura tánica libre de amargores por trituración de semillas.
