Se refiere al flujo constante y preciso de gases y líquidos dentro del depósito durante la fermentación, garantizando que el frente de reacción sea uniforme.
Un ortodinamismo eficiente evita las zonas muertas dentro del recipiente, asegurando que las levaduras trabajen en condiciones óptimas y que la extracción sea homogénea en toda la masa del mosto.
