Protocolo de oxigenación controlada aplicado durante la fase post-fermentativa para estabilizar los polímeros de taninos y pigmentos antociánicos antes de la crianza en barrica. Consiste en la inyección de micro-burbujas de oxígeno en un entorno de atmósfera controlada para evitar la oxidación degradativa.
Al favorecer la polimerización oxidativa de forma medida, se logra una textura más sedosa y una mayor longevidad cromática, reduciendo la astringencia agresiva que a menudo presentan ciertos vinos tintos jóvenes de alta concentración tánica antes de su entrada en madera.
