Colmenar de Oreja acogió los pasados 23 y 24 de mayo una nueva edición de la XXIV Feria del Vino, una de las citas más consolidadas del calendario enoturístico de la Comunidad de Madrid, reuniendo a bodegas, productores, vecinos y visitantes en torno al vino, la gastronomía y la cultura local.
Durante todo el fin de semana, el municipio se convirtió en punto de encuentro para los amantes del enoturismo y de los productos de proximidad, ofreciendo una programación que combinó degustaciones, catas, música en directo y actividades tradicionales.
La Feria contó con la participación de algunas de las bodegas más representativas de la Denominación de Origen Vinos de Madrid y asociadas a Madrid Enoturismo, que mostraron la diversidad y calidad de los vinos madrileños. Entre las bodegas participantes estuvieron Bodegas y Viñedos Pedro García, Bodegas Jesús Díaz e Hijos, Bodegas Peral, Bodegas Jeromín, Bodegas del Nero, Bodegas Morate y Bodegas Vinos y Aceites Laguna.
Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer diferentes elaboraciones, estilos y proyectos vitivinícolas que reflejaron la riqueza y singularidad del territorio madrileño.
La programación arrancó el sábado con la inauguración oficial de la Feria y continuó con una cata comentada y la actuación musical del grupo Superindies.
El domingo, el protagonismo recayó en una cata comentada de aceite, las actuaciones de coros y danzas tradicionales y una sesión musical a cargo de DJ KARLOX.
Además, durante todo el fin de semana se desarrolló una amplia muestra de productos locales, consolidando la Feria como un escaparate del potencial gastronómico y cultural de la región.
Desde Madrid Enoturismo se puso en valor la importancia de iniciativas como esta para seguir impulsando el turismo del vino en la Comunidad de Madrid y reforzar la visibilidad de las bodegas y productores locales.
Hablar de Colmenar de Oreja es hablar de una de las localidades con mayor tradición vitivinícola de la región. Su historia ligada al vino, su patrimonio y la implicación de sus bodegas la consolidaron, una vez más, como uno de los grandes referentes del enoturismo madrileño.
La XXIV Feria del Vino volvió a demostrar el atractivo de las experiencias vinculadas al territorio, al producto local y a la cultura del vino, invitando a descubrir el patrimonio enológico y turístico de Colmenar de Oreja.
