Por su calidez, delicadeza y envolvente sabor, Bodegas Riojanas celebrará San Valentín con MONTE REAL GARNACHA (PVP 15 Euros). Todo aquello que nace con amor tiene un sello inconfundible. De taninos finos, fruta golosa y amable paladar, este original vino es digno representante del espíritu de San Valentín. MONTE REAL GARNACHA surge del apego de un viticultor visionario por sus cepas de Garnacha. En los años 70, Rioja vivía la fiebre por la Tempranillo; muchos decidieron reemplazar sus viñedos de la tradicional Garnacha por la novedosa uva de cosecha temprana, pero unos pocos se mantuvieron fieles a sus viñedos de Garnacha. Cincuenta años después, esas viejas cepas nos obsequian con vinos de la complejidad, frescura e intensidad de MONTE REAL GARNACHA.
La historia de la Garnacha en la región de Rioja es un reflejo de los cambios socioculturales y económicos que han ocurrido a lo largo de las décadas. A mediados del siglo XX, la industria del vino en España enfrentó grandes desafíos, especialmente tras la Guerra Civil. La producción de vino se centró en la cantidad más que en la calidad, y muchas variedades tradicionales, como la Garnacha, fueron gradualmente despojadas de su importancia en favor de la Tempranillo, que prometía una producción más rápida y eficiente. Sin embargo, algunos viticultores, conscientes del legado y la riqueza que la Garnacha podía ofrecer, decidieron resistir esta tendencia y conservar sus cepas antiguas.
El resurgimiento de la Garnacha en los últimos años ha sido significativo. A medida que los consumidores han comenzado a valorar la calidad y la singularidad por encima de la cantidad, los vinos de Garnacha han recuperado su prestigio. Este cambio ha sido impulsado por una nueva generación de enólogos que han redescubierto las propiedades excepcionales de esta variedad, así como por un creciente interés global en los vinos de terroir, que reflejan las características específicas de su lugar de origen. MONTE REAL GARNACHA es un testimonio de este renacimiento, ofreciendo un producto que encapsula la tradición vitivinícola de la región y el compromiso de sus productores.
Para elaborarlo, Bodegas Riojanas escogió uno de esos pequeños viñedos de cepas viejas de Garnacha en Manjarrés, localidad del Alto Najerilla. Su situación a 700 metros de altitud ayuda a paliar los efectos del cambio climático y da tiempo a las uvas a madurar lentamente, proporcionando profundidad, buena acidez y expresión frutal a este 100% Garnacha de viñas viejas. Y, dado que es una sola pequeña parcela de viejas cepas de Garnacha, su exclusividad está asegurada de manera natural.
En nuestras celebraciones de San Valentín, MONTE REAL GARNACHA mostrará su lado más dulce con notas frutales de frambuesa y mora, flores y especias. Su paladar cálido y unos taninos maduros envolverán nuestro ánimo desde el primer brindis. Este vino no solo es una elección perfecta para una cena romántica, sino que también narra una historia de resistencia y pasión, encapsulando el amor por la tierra y la tradición que perdura en el tiempo. En cada sorbo, se siente la conexión con generaciones pasadas que han cultivado estas cepas con dedicación y cariño, haciendo de MONTE REAL GARNACHA un regalo que va más allá de lo material, convirtiéndose en un símbolo de amor, historia y compromiso.

