Carménère
Francia (Burdeos)
Grande Vidure, Cabernelle, Carmenelle
Frutos negros maduros (zarzamora, ciruela), pimiento verde, especias (pimienta negra, paprika), notas de tabaco y chocolate amargo.
Tamaño mediano a grande, forma cónica, a menudo alado, de compacidad media a laxa.
Esferoide, de tamaño pequeño a mediano, piel de grosor medio a grueso, color azul-negruzco intenso con abundante pruina.
Vinos con Carménère
Aún no hay vinos registrados en el catálogo que utilicen esta variedad de uva.
Historia y Curiosidades
El Carménère es una variedad de uva vinífera que encarna una de las historias más fascinantes de la viticultura mundial. Originaria de la región de Médoc en Burdeos, Francia, fue una de las cepas fundamentales en las mezclas bordelesas antes de la devastadora plaga de la filoxera que azotó Europa a mediados del siglo XIX. Debido a su extrema susceptibilidad a la filoxera y a su dificultad para madurar correctamente en el clima atlántico francés, su cultivo fue paulatinamente abandonado y se le consideró extinta en el Viejo Mundo durante más de un siglo.
Redescubrimiento y Características Agronómicas
La variedad fue reintroducida en Chile a mediados del siglo XIX, donde fue confundida durante décadas con el Merlot, siendo denominada popularmente como ‘Merlot Chileno’. No fue sino hasta 1994, gracias a estudios genéticos del ampelógrafo Claude Bourguignon, que se confirmó que las parras cultivadas bajo ese nombre eran, en realidad, el perdido Carménère bordelés. Esta variedad es una cepa de brotación temprana y maduración muy tardía, lo que exige una exposición solar prolongada y climas cálidos para evitar los característicos aromas herbáceos debidos a las piracinas inmaduras. Agronómicamente, es una planta vigorosa que requiere un manejo cuidadoso del dosel y un control riguroso del riego, ya que su tendencia al ‘corrimiento’ durante la floración puede afectar significativamente los rendimientos. Es particularmente sensible a las carencias de magnesio y al estrés hídrico extremo, lo cual puede interrumpir su proceso de maduración fenólica.
En el aspecto enológico, el Carménère se distingue por su color profundo, casi opaco, y una estructura tánica sedosa, menos agresiva que la del Cabernet Sauvignon. Su perfil aromático es complejo y distintivo, evolucionando desde las notas vegetales y de pimienta blanca en climas más frescos hacia la fruta negra madura, el café y las especias dulces cuando alcanza una madurez óptima en terruños adecuados como el Valle de Colchagua o Peumo. Posee una notable capacidad de guarda cuando es vinificado con precisión, convirtiéndose en el símbolo vitivinícola indiscutible de Chile, donde ha encontrado un refugio geográfico que le permitió preservarse libre de filoxera por décadas.
