El caviar ha sido considerado a lo largo de los siglos como uno de los grandes símbolos del lujo gastronómico. Sin embargo, las nuevas generaciones y el impulso de redes sociales como Tik Tok, están transformando el contexto de un producto reservado hasta ahora a los grandes acontecimientos y ocasiones especiales. Analizamos con David López Cereceda, fundador de Caviar Bolshoi Gourmet, especializado en la calidad premium de la variedades Bareii, Kaluga, Ossetra y Beluga, el movimiento viral “Caviar Bump”, su impacto en el consumo y el por qué ha calado en la generación Z.
El “Caviar Bump” es una tendencia viral que surge en las redes sociales, específicamente en Tik Tok, en la que se toma directamente en el dorso de la mano. Aunque catalogada por muchos como informal o inapropiada, (a veces se toma en cantidades ingentes), tiene ventajas y ha servido para despertar la curiosidad de los más jóvenes disparando el consumo entre la generación Z.
“Las nuevas generaciones están redescubriendo el caviar desde una perspectiva diferente, menos relacionada con el estatus y más con la experiencia gastronómica.”– comenta David.
El fundador del Caviar Bolshoi Gourmet, ve en esta fórmula un acercamiento a nuevos consumidores, algo que está impulsando las ventas en contextos alejados de la solemnidad que suele acompañar a su consumo. Un descubrimiento espontáneo y lúdico donde la experiencia de compartir juega un papel fundamental. Para David, el interés de los Z mostrando caviar en sus redes sociales tiene lógica si partimos de la base de que los perfiles a los que siguen esta generación son futbolistas, modelos o artistas de la música urbana. Imitar lo que hacen sus ídolos pasa necesariamente por recrear sus gustos y, puestos a calcar, es más fácil abrir una lata de caviar que un Lamborghini Veneno Roadster.
Jóvenes y extravagantes pero acertados; el caviar, mejor en la mano
Serán jóvenes y sin experiencia pero para los puristas, el caviar se toma en la mano y tiene un por qué. Aunque a primera vista el movimiento caviar bump pueda parecer una extravagancia contemporánea de las redes sociales, lo cierto es que depositar una pequeña porción entre el pulgar y el índice, permite atemperar ligeramente las huevas gracias al calor corporal, acercándolas a una temperatura ideal de consumo en torno a los 8°C, diferente a la de conservación, -2º y 2º. Así se liberan con mayor facilidad los aceites naturales, aromas y notas mantecosas. Además, la piel evita la interferencia de sabores metálicos que pueden producir otros utensilios, preservando la pureza del producto. También introduce un componente sensorial, ya que antes de llevarlo a la boca, apreciamos el brillo, el color y la textura de las perlas.
En cualquier caso, la alternativa sería una cuchara de nácar y nunca de plata u otros metales por una cuestión química, ya que la sal y los aceites que contiene reaccionan al entrar en contacto con el metal y alteran el sabor por oxidación. Para López Cereceda, es una cuestión de química más que de romanticismo estético.
“Falta aún mucha cultura del caviar. Aunque es poco probable que llegue personalmente a comprender el contexto en el que los Z lo disfrutan, en cuanto al protocolo no están desencaminados, por más que un Boomer se empeñe en criticarlo. ” – comenta David.
Aunque aclara que debe poder tomarse de un solo bocado permitiendo que las huevas estallen suavemente en el paladar, en pequeñas cantidades y acompañado de vodka helado o champagne, el ritual más básico para experimentarlo en su forma pura.
El caviar se vuelve experiencial
Frente a las degustaciones tradicionales es cada vez más habitual encontrarlo en propuestas gastronómicas inesperadas como topping de patatas fritas, un bikini rebosante de queso u otro tipo de platos calientes. Algo que David define en clave de humor como un “divorzaje” más que como un maridaje.
“El caviar es un alimento extraordinario desde el punto de vista gastronómico. No se puede tomar caliente porque sus propiedades se degradan. En cambio, en su punto óptimo y con el maridaje adecuado se descubre un universo de matices.”
Lejos de trivializar, comprende que este enfoque culinario busca acercarlo a nuevos consumidores, aunque opina abiertamente que eso no es exactamente degustar caviar.
También hace hincapié en que este consumo indiscriminado como acompañamiento de “casi todo”, no solo malogra el gusto y la experiencia culinaria, sino que además abre las puertas a la quinta gama, de menor calidad pero que se está cobrando a precio de caviar Beluga.
Visualmente, las huevas deben aparecer separadas, brillantes y firmes. En boca, el sabor es limpio, delicado y nunca excesivamente salado ni pastoso; si ocurre, lo más sensato es rechazarlo. Hay que observar la lata para asegurarnos de que está debidamente etiquetada, ya sea en la compra individual o incluso en un restaurante, y que debe indicar claramente la especie de esturión, el país de origen y el código CITES, el sistema internacional que regula el comercio y garantiza su trazabilidad. Es fundamental para evitar pagar pseudo-caviar a un precio que no le corresponde.
Caviar Bolshoi Gourmet
David nos recuerda que, a pesar de la popularidad del caviar en los últimos tiempos, debemos mantener intacta la esencia y ser exigentes en cuanto a la calidad de lo que nos llega. Y advierte que en España se ha pasado en menos de cinco años de contar con una decena de distribuidores a cerca de setenta, cifra que nos debe hacer sospechar en todo momento.
Caviar Bolshoi Gourmet respeta las normativas de importación europeas y hace selección en origen garantizando una textura y sabor únicos, siguiendo el método malossol, de salinidad entre 3 y 5% con técnicas que siguen procesos tradicionales.
“Es un producto con siglos de historia que está siendo descubierto por nuevas generaciones en un contexto totalmente diferente. No deja de ser una paradoja que uno de los productos más clásicos del lujo se convierta inesperadamente en una tendencia contemporánea.”
Victor Manuel Vaca Arcila
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