Proceso dinámico que ocurre durante el trasiego o el embotellado, donde los cambios repentinos de presión provocan la liberación abrupta de esencias volátiles atrapadas en la matriz líquida.
Un enólogo experimentado debe gestionar este fenómeno para evitar la pérdida de los aromas más delicados. El manejo cuidadoso de la presión asegura que la ‘cavitación’ sea controlada, preservando la integridad del perfil aromático hasta el momento de ser servido en la copa.
