Se refiere al fenómeno físico-químico mediante el cual ciertos compuestos volátiles, especialmente los tioles y terpenos, se ven reducidos o eliminados de la matriz del mosto debido a una exposición excesiva a la radiación ultravioleta o a un estrés térmico extremo durante la etapa de pre-fermentación.
Este proceso es crítico en viticultura de altura, donde la intensidad lumínica puede alterar la estabilidad aromática, obligando al enólogo a implementar estrategias de sombreado o recolección nocturna para preservar la integridad del perfil varietal original.
