Proceso físico inducido por ultrasonidos de baja intensidad que busca fracturar mecánicamente las paredes celulares de las levaduras durante la crianza. Este fenómeno provoca la liberación controlada de manoproteínas y compuestos intracelulares hacia el vino, acelerando la autólisis sin necesidad de prolongados periodos de tiempo.
Esta técnica permite obtener una untuosidad en boca significativamente superior, potenciando la cremosidad y el volumen táctil, transformando la estructura del vino sin comprometer su frescura aromática original.
