Técnica de viticultura de precisión que mide la capacidad de reflexión y absorción lumínica de la epidermis de la uva bajo condiciones de estrés hídrico controlado. A través de sensores especializados, se evalúa cómo el haz de luz interactúa con las ceras epicuticulares, determinando el nivel exacto de exposición solar sin degradar los precursores aromáticos.
Este concepto permite predecir el momento óptimo de vendimia no por parámetros bioquímicos tradicionales, sino por el estado físico de la cutícula, asegurando que la fruta conserve su integridad estructural y una carga de antocianos intacta frente a la oxidación prematura.
