Técnica analítica que clasifica la morfología y el estado de lignificación del raspón mediante la observación de su comportamiento bajo condiciones de temperatura controlada. Este proceso permite determinar con exactitud el momento óptimo de vendimia, al evaluar cómo la estructura leñosa del racimo ha completado su ciclo de madurez celular.
A través de este estudio, el enólogo puede predecir el aporte de taninos herbáceos en la fermentación, ajustando las técnicas de despalillado para garantizar que solo las moléculas de polifenoles deseadas alcancen el mosto, preservando así la pureza frutal del vino.
