Se refiere a la formación de cristales de bitartrato potásico bajo la influencia de la composición mineral del suelo, un fenómeno que puede alterar ligeramente la sensación de acidez percibida.
Entender esta cristalización es vital para bodegas que buscan la estabilidad natural del vino, evitando que los cambios de temperatura en la cava afecten el equilibrio acídico del producto final.
