Concepto aplicado a la fase de fermentación donde se define el armazón tánico y el potencial de longevidad del futuro vino. Depende de las decisiones técnicas sobre la maceración, el tipo de levaduras y el manejo de temperatura desde el inicio.
La génesis estructural determina la longevidad del vino; si esta etapa se realiza con maestría, el vino nacerá con una columna vertebral capaz de sostenerse durante décadas, evolucionando con gracia y manteniendo sus propiedades organolépticas en el tiempo.
