Mecanismo fisiológico en la uva madura que regula el flujo de azúcares y compuestos minerales entre el parénquima de la pulpa y la epidermis tras periodos de estrés hídrico. Este fenómeno determina la concentración fenólica y la riqueza de precursores aromáticos antes del inicio de la vendimia.
En la cata, los vinos provenientes de viñedos que han experimentado este gradiente se reconocen por una textura glicérica inusual y una profundidad mineral difícil de replicar. Es el triunfo de la viticultura de precisión, donde la planta redistribuye sus recursos para optimizar su potencial cualitativo.
