Indicador fisiológico que mide la capacidad de transpiración de la planta en las horas crepusculares del ciclo final de maduración. Un gradiente equilibrado sugiere una actividad fotosintética sostenida que favorece una síntesis antociánica constante sin recurrir a la deshidratación del grano.
Cuando este gradiente se altera, la planta prioriza la supervivencia sobre la acumulación de compuestos, resultando en perfiles de madurez forzada. Controlar esta variable es esencial para definir la fecha óptima de cosecha en parcelas con alta exposición lumínica.
