Medida de la diferencia térmica entre el interior y la superficie del racimo durante las horas de máxima insolación. Este fenómeno regula la biosíntesis de compuestos aromáticos y azúcares, influyendo directamente en el perfil de madurez fenólica de la uva.
Un gradiente bien controlado evita la degradación de los ácidos orgánicos y asegura una acumulación pausada y constante de los precursores volátiles, lo que resulta en vinos con mayor frescura y una complejidad aromática más sofisticada y longeva.
