Concepto vitícola que alude a la capacidad de una selección clonal específica para mantener sus procesos metabólicos durante periodos de sequía estival gracias a una adaptación fisiológica de sus conductos xilemáticos.
Esta inercia permite que la planta regule el flujo de savia con mayor eficiencia, evitando los bloqueos de maduración y asegurando una síntesis constante de compuestos polifenólicos incluso en condiciones de estrés ambiental severo.
