Se refiere al equilibrio de las presiones osmóticas aromáticas donde los volátiles de origen primario (terruño), secundario (fermentación) y terciario (crianza) coexisten sin que ninguno eclipse la expresión del otro.
Cuando la matriz aromática es isotónica, el catador experimenta una liberación sucesiva de descriptores, permitiendo un análisis olfativo lineal pero complejo, donde la elegancia no cede ante la intensidad, revelando el ADN geológico de la parcela.
