Concepto vitícola que describe el flujo de iones minerales desde el subsuelo hacia los tejidos vegetales, influenciado directamente por la capacidad de intercambio catiónico del terruño. Estos vectores definen la percepción de salinidad y frescura en el paladar, funcionando como un puente mineral entre la geología del sitio y la estructura del vino.
El estudio de estos vectores permite predecir la vivacidad y la tensión en boca de los vinos de guarda, identificando cómo la composición mineral del suelo se transfiere a través de la raíz hasta el mosto.
