Concepto multidimensional que trasciende la simple noción de ‘suelo’, definiendo la interacción holística entre un ecosistema vitícola específico y el vino que este produce. Comprende la geología, la pedología, el clima local, la altitud, la exposición solar y la intervención humana histórica en un viñedo concreto.
El terroir es la impronta, el carácter indeleble que hace que un vino sea único e irrepetible. Es la expresión de una identidad cultural y geográfica donde el vino no se fabrica, sino que se manifiesta como el resultado de una armonía compleja entre la planta y su entorno, siendo el pilar central de la tipicidad y la autenticidad en los grandes vinos del mundo.
