Técnica de cata crítica que consiste en el aislamiento sistemático de la memoria olfativa mediante el consumo de una muestra de control neutral, diseñada para eliminar la fatiga sensorial provocada por la exposición prolongada a perfiles aromáticos de alta intensidad.
Este proceso permite al sumiller restablecer el umbral de percepción, garantizando que el análisis posterior de vinos complejos mantenga una precisión quirúrgica y evite el sesgo por saturación receptora.
