Proceso psicofísico mediante el cual el catador adapta su percepción a las variables de un vino proveniente de un micro-terroir específico, filtrando el ruido aromático externo para enfocarse en los marcadores de origen.
Es una técnica de introspección que permite identificar la autenticidad del viñedo superando el sesgo de la expectativa y la influencia de las técnicas de bodega.
