Se refiere al fenómeno físico-químico que ocurre durante la fase de trasiego o embotellado, donde la liberación súbita de presión provoca que ciertas moléculas aromáticas de baja densidad se liberen abruptamente de su matriz líquida.
Este concepto es crucial en la enología de precisión, pues el control de esta cavitación determina la intensidad del ‘primer impacto’ aromático y la conservación del bouquet durante los primeros meses tras el embotellado.
