Fenómeno de micro-estrés que sufren las bayas debido a cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, provocando la formación de micro-fisuras en la estructura interna de la pulpa.
Estas fracturas facilitan la liberación temprana de enzimas intracelulares, acelerando la extracción de precursores aromáticos durante la vendimia, lo cual es una técnica valorada por los enólogos para potenciar la expresividad frutal en vinos de corto ciclo de maceración.
