Fenómeno físico que ocurre en el interior de la madera de las barricas durante los cambios bruscos de temperatura, provocando micro-desplazamientos de oxígeno atrapado en los poros hacia la matriz líquida.
Este intercambio sutil favorece una micro-oxigenación natural que suaviza los taninos del vino, permitiendo una evolución más equilibrada y una integración aromática superior sin necesidad de aireación mecánica.
