Estudio de la evolución de las partículas sólidas (tartratos y lías) que decantan en el fondo de la botella a lo largo del tiempo de guarda. Este concepto analiza cómo la forma y la compactación de los sedimentos hablan de la historia del vino, su estabilidad coloidal y el tratamiento previo a su comercialización.
La interpretación de este fenómeno permite determinar si un vino ha sido sometido a filtraciones agresivas o si, por el contrario, conserva una arquitectura natural que se asienta de forma armónica. Es una herramienta clave para el sumiller al decidir si el vino requiere un proceso de decantación previo a su servicio.
