Estado de reposo metabólico que alcanzan los polifenoles tras el final de la fermentación maloláctica, durante el cual no ocurren cambios significativos en la estructura o en el perfil tánico.
Es un periodo crucial para el enólogo, pues el vino se encuentra en una fase de introspección donde se prepara para recibir la influencia de la madera o el acero inoxidable, minimizando cualquier riesgo de inestabilidad.
