Concepto que hace referencia a la asimetría espacial de las moléculas en el jugo de uva, lo que dicta cómo reaccionarán ante procesos de clarificación o micro-oxigenación.
La gestión de esta quiralidad es esencial para enólogos que buscan producir vinos con una estructura molecular pura, evitando la formación de precipitados no deseados y maximizando la brillantez del color.
