Proceso en el cual las lías finas, durante la crianza sobre lías, no solo aportan complejidad técnica, sino que encapsulan las características climáticas del año de cosecha. Estos sedimentos actúan como un archivo biológico que influye sutilmente en el cuerpo del vino.
A través de la técnica del *bâtonnage*, esta memoria se reincorpora al líquido, otorgando una complejidad terciaria que difícilmente se alcanzaría por otros medios. Es la manifestación tangible de la historia anual del viñedo conservada en el corazón de la barrica.
