Pedro Ximenez

España (Andalucía)
PX, Pedro Ximénez, Pero Ximén, Ximén, Alamis, Don Bueno, Jimenez
Frutas pasificadas (higos, dátiles, pasas), miel, melaza, caramelo, notas tostadas, frutos secos (nueces, avellanas) y matices de panadería o regaliz según su crianza oxidativa.
Racimos de tamaño mediano a grande, de forma cónica o cónico-alargada, con una compacidad de media a elevada, lo que favorece la acumulación de azúcares pero requiere vigilancia contra botritis.
Bayas de tamaño mediano, forma esférica o ligeramente elipsoidal, con una piel fina y delicada de color verde amarillento que tiende a volverse dorada o incluso ambarina bajo el sol intenso, con una pulpa jugosa y muy rica en azúcares.
Vinos con Pedro Ximenez

Noé Pedro Ximénez VORS

Fino en Rama Capataz
94 Ptos CDB
PX Solera 1927 Capataz
95 Ptos CDB
PX Solera 1830 Capataz
94 Ptos CDB
Pedro Ximénez 1920 C.B. Alvear
87 Ptos CDB
Oloroso C.B. Alvear
96 Ptos CDB
Palo Cortado C.B. Alvear
90 Ptos CDB
Cream C.B. Alvear
93 Ptos CDB
Amontillado C.B. Alvear
93 Ptos CDB
Fino C.B. Alvear
93 Ptos CDBHistoria y Curiosidades
La variedad Pedro Ximénez es una de las cepas blancas más emblemáticas y singulares de la península ibérica, estrechamente vinculada a la historia vinícola de Andalucía, especialmente en los marcos de Jerez-Xérès-Sherry, Montilla-Moriles y Málaga. Históricamente, se ha debatido mucho sobre su origen, con teorías populares que la vinculaban con el soldado alemán Peter Siemens, quien supuestamente la trajo desde las regiones del Rin. Sin embargo, estudios ampelográficos modernos y análisis de ADN han descartado este origen centroeuropeo, situándola como una variedad autóctona del sur de España, con una profunda adaptación al clima mediterráneo continentalizado.
Características agronómicas y enológicas
Desde el punto de vista agronómico, la Pedro Ximénez es una variedad muy productiva pero extremadamente exigente en cuanto a condiciones climáticas. Presenta una buena resistencia a la sequía gracias a su sistema radicular, pero es notablemente sensible a enfermedades fúngicas como el oídio y, sobre todo, a la botritis debido a la alta compacidad de sus racimos y la fragilidad de su piel, lo que obliga a un control fitosanitario riguroso durante el envero. Su capacidad para acumular niveles altísimos de azúcar de forma natural, especialmente tras el proceso de pasificación al sol (soleo), es su rasgo distintivo fundamental.
En el plano enológico, la Pedro Ximénez es la reina indiscutible de los vinos dulces naturales. Tras la vendimia, los racimos se extienden sobre esteras bajo el sol andaluz para concentrar sus azúcares y ácidos, evaporando gran parte del agua de las bayas. Este proceso resulta en un mosto de una densidad extrema. El perfil sensorial de sus vinos es complejo, con una marcada densidad en boca, acidez equilibrada cuando se elabora con maestría, y una paleta aromática dominada por los frutos secos, el caramelo, la miel y una profundidad melosa que solo esta variedad puede ofrecer. Es, en esencia, un patrimonio genético de valor incalculable que define la identidad de los vinos dulces españoles a nivel mundial.
